Estudio bíblico · Marcos 15:33–41

Tinieblas, un grito y el velo rasgado

¿Qué ocurre cuando muere Jesús, y quién lo reconoce entonces como Hijo de Dios? Jesús muere tras gritar a Dios en medio de las tinieblas; el velo del templo se rasga, y el centurión que está ante la cruz dice que aquel hombre era el Hijo de Dios.

Marcos 15:33–41 (RV1909 adaptada)

33Y cuando vino la hora de sexta, fueron hechas tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora de nona.

34Y a la hora de nona, exclamó Jesús a gran voz, diciendo: Eloi, Eloi, ¿lama sabachthani? que declarado, quiere decir: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?

35Y oyéndole unos de los que estaban allí, decían: He aquí, llama a Elías.

36Y corrió uno, y empapando una esponja en vinagre, y poniéndola en una caña, le dio a beber, diciendo: Dejad, veamos si vendrá Elías a quitarle.

37Mas Jesús, dando una grande voz, espiró.

38Entonces el velo del templo se rasgó en dos, de alto a bajo.

39Y el centurión que estaba delante de él, viendo que había espirado así clamando, dijo: Verdaderamente este hombre era el Hijo de Dios.

40Y también estaban algunas mujeres mirando de lejos; entre las cuales estaba María Magdalena, y María la madre de Jacobo el menor y de José, y Salomé;

41Las cuales, estando aún él en Galilea, le habían seguido, y le servían; y otras muchas que juntamente con él habían subido a Jerusalem.

Explicación

Desde la hora sexta hasta la nona, tres horas, hay tinieblas sobre toda la tierra. A la hora nona, Jesús grita: «Eloi, Eloi, ¿lama sabachthani?». El texto lo traduce: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?». Son las palabras con que empieza el Salmo 22, la oración de alguien que sufre, clama a Dios y acaba alabándolo (Salmos 22:1).

Algunos creen que llama al profeta Elías. Uno le acerca en una caña una esponja con vinagre y dice que esperen a ver si Elías viene a bajarlo. Jesús da un gran grito y «espiró», es decir, murió. En ese momento, el velo del templo, la gran cortina de su interior, se rasga en dos de arriba abajo.

El centurión, el jefe de los soldados, está frente a la cruz. Al ver que Jesús ha muerto «así clamando», dice: «Verdaderamente este hombre era el Hijo de Dios». Habla por lo que ha visto: cómo muere Jesús.

Algunas mujeres miran de lejos: María Magdalena, María la madre de Jacobo el menor y de José, y Salomé. Lo habían seguido y servido en Galilea, y hay otras muchas que subieron con él a Jerusalén. Quien lo reconoce como Hijo de Dios en el momento de su muerte es, pues, el centurión.

Un matiz

Marcos no dice qué entendía el centurión al llamar a Jesús «Hijo de Dios», ni explica el sentido del velo rasgado.

Ponlo en práctica

Jesús grita en la oscuridad y aun así habla a Dios. Cuando estés mal, dile con sinceridad lo que sientes, hasta tu queja; el Salmo 22 puede darte palabras.

Para comprobar lo leído

¿Qué lleva al centurión a decir que Jesús era el Hijo de Dios?

Ver la respuesta

Respuesta: C. En 15:39 el centurión habla «viendo que había espirado así clamando». El texto no une su frase a lo que dicen los presentes sobre Elías (15:35), lo que descarta A; y el velo se rasga en el templo (15:38), sin que el pasaje diga que el centurión lo viera, lo que descarta B.

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«Ponlo en práctica»: sugerencia pendiente de revisión.

Interpretación católica. Esta explicación sigue la fe de la Iglesia católica y está pensada para que la lea cualquier cristiano. Texto bíblico: Reina-Valera 1909 de dominio público (eBible.org), en una adaptación propia al español actual, la «RV1909 adaptada». Revisado y aceptado por muestreo (Marcos, 8-11-2026).