Estudio bíblico · Marcos 7:14–23

Lo que entra por la boca y lo que sale del corazón

¿Qué quiere decir Jesús con que nada de lo que entra desde fuera contamina a una persona? Siguiendo la discusión sobre comer sin lavarse las manos, Jesús enseña que no es la comida lo que mancha a alguien ante Dios, sino el mal que sale de su corazón.

Marcos 7:14–23 (RV1909 adaptada)

14Y llamando a toda la multitud, les dijo: Oidme todos, y entended:

15Nada hay fuera del hombre que entre en él, que le pueda contaminar: mas lo que sale de él, aquello es lo que contamina al hombre.

16Si alguno tiene oídos para oir, oiga.

17Y apartado de la multitud, habiendo entrado en casa, le preguntaron sus discípulos sobre la parábola.

18Y les dijo: ¿También vosotros estáis así sin entendimiento? ¿No entendéis que todo lo de fuera que entra en el hombre, no le puede contaminar;

19Porque no entra en su corazón, sino en el vientre, y sale a la secreta? Esto decía, haciendo limpias todas las comidas.

20Mas decía, que lo que del hombre sale, aquello contamina al hombre.

21Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios,

22Los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, las desvergüenzas, el ojo maligno, las injurias, la soberbia, la insensatez.

23Todas estas maldades de dentro salen, y contaminan al hombre.

Explicación

La escena sigue a una discusión: los fariseos habían criticado a los discípulos por comer sin el lavado de manos de su tradición. Para ellos, comer así contaminaba, es decir, dejaba a la persona impura ante Dios. Por eso sale ahora la comida. Jesús llama a la gente y dice que nada de lo que entra desde fuera contamina; contamina lo que sale de dentro.

Ya en casa, los discípulos le preguntan qué significa esa comparación. Jesús les explica que la comida no llega al corazón: va al estómago y después sale del cuerpo. Marcos añade que con esto Jesús declaraba limpios todos los alimentos. La ley de Moisés distinguía entre animales que se podían comer y otros que no, como recoge Levítico 11.

Lo que sí contamina sale «de dentro, del corazón de los hombres». Jesús da una lista: malos pensamientos, adulterios, pecados sexuales, asesinatos, robos, avaricia, maldad, engaño, desvergüenza, envidia, insultos, soberbia e insensatez.

Así responde Jesús: lo que aparta a una persona de Dios no es lo que come, sino el mal que nace dentro de ella y se convierte en pensamientos y obras.

Un matiz

El «ojo maligno» de la lista es la envidia, mirar con malos ojos el bien de otro.

Ponlo en práctica

Jesús dice que lo que mancha sale del corazón. Al acabar el día, repasa qué palabras y pensamientos salieron de ti, anota uno que quieras cambiar y pide ayuda a Dios para ello.

Para comprobar lo leído

¿Por qué dice Jesús que lo que se come no puede contaminar a la persona?

Ver la respuesta

Respuesta: A. En 7:18–19 Jesús explica que lo que entra de fuera «no entra en su corazón, sino en el vientre». B y C no aparecen en el pasaje: Jesús no habla aquí de lavarse ni de bendecir la comida, sino de por dónde pasa lo que se come.

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«Ponlo en práctica»: sugerencia pendiente de revisión.

Interpretación católica. Esta explicación sigue la fe de la Iglesia católica y está pensada para que la lea cualquier cristiano. Texto bíblico: Reina-Valera 1909 de dominio público (eBible.org), en una adaptación propia al español actual, la «RV1909 adaptada». Revisado y aceptado por muestreo (Marcos, 8-11-2026).