Antiguo Testamento · Deuteronomio
Deuteronomio 18
Deuteronomio 18 tiene 22 versículos. Este es el texto completo en la Reina-Valera 1909 adaptada al español actual; capítulo 18 de los 34 de Deuteronomio.
1Los sacerdotes Levitas, toda la tribu de Leví, no tendrán parte ni herencia con Israel; de las ofrendas encendidas a Jehová, y de la herencia de él comerán.
2No tendrán, pues, herencia entre sus hermanos: Jehová es su herencia, como él les ha dicho.
3Y este será el derecho de los sacerdotes de parte del pueblo, de los que ofrecieren en sacrificio buey o cordero: darán al sacerdote la espalda, y las quijadas, y el cuajar.
4Las primicias de tu grano, de tu vino, y de tu aceite, y las primicias de la lana de tus ovejas le darás:
5Porque le ha escogido Jehová tu Dios de todas tus tribus, para que esté para ministrar al nombre de Jehová, él y sus hijos para siempre.
6Y cuando el Levita saliere de alguna de tus ciudades de todo Israel, donde hubiere peregrinado, y viniere con todo deseo de su alma al lugar que Jehová escogiere,
7Ministrará al nombre de Jehová su Dios, como todos sus hermanos los Levitas que estuvieren allí delante de Jehová.
8Porción como la porción de los otros comerán, además de sus patrimonios.
9Cuando hubieres entrado en la tierra que Jehová tu Dios te da, no aprenderás a hacer según las abominaciones de aquellas gentes.
10No sea hallado en ti quien haga pasar su hijo o su hija por el fuego, ni practicante de adivinaciones, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero,
11Ni fraguador de encantamentos, ni quien pregunte a pitón, ni mágico, ni quien pregunte a los muertos.
12Porque es abominación a Jehová cualquiera que hace estas cosas, y por estas abominaciones Jehová tu Dios las echó de delante de ti.
13Perfecto serás con Jehová tu Dios.
14Porque estas gentes que has de heredar, a agoreros y hechiceros oían: mas tú, no así te ha dado Jehová tu Dios.
15Profeta de en medio de ti, de tus hermanos, como yo, te levantará Jehová tu Dios: a él oiréis:
16Conforme a todo lo que pediste a Jehová tu Dios en Horeb el día de la asamblea, diciendo: No vuelva yo a oir la voz de Jehová mi Dios, ni vea yo más este gran fuego, porque no muera.
17Y Jehová me dijo: Bien han dicho.
18Profeta les suscitaré de en medio de sus hermanos, como tú; y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará todo lo que yo le mandare.
19Mas será, que cualquiera que no oyere mis palabras que él hablare en mi nombre, yo le residenciaré.
20Pero el profeta que presumiere hablar palabra en mi nombre, que yo no le haya mandado hablar, o que hablare en nombre de dioses ajenos, el tal profeta morirá.
21Y si dijeres en tu corazón: ¿Cómo conoceremos la palabra que Jehová no hubiere hablado?
22Cuando el profeta hablare en nombre de Jehová, y no fuere la tal cosa, ni viniere, es palabra que Jehová no ha hablado: con soberbia la habló aquel profeta: no tengas temor de él.
Texto bíblico: Reina-Valera 1909 de dominio público (eBible.org), en una adaptación propia al español actual, la «RV1909 adaptada». La importación está pendiente de cotejo humano completo; si ves una errata, compárala con el texto de origen.