Nuevo Testamento · Juan

Juan 20

Juan 20 tiene 31 versículos. Este es el texto completo en la Reina-Valera 1909 adaptada al español actual; capítulo 20 de los 21 de Juan.

1Y el primer día de la semana, María Magdalena vino de mañana, siendo aún oscuro, al sepulcro; y vio la piedra quitada del sepulcro.

2Entonces corrió, y vino a Simón Pedro, y al otro discípulo, al cual amaba Jesús, y les dice: Han llevado al Señor del sepulcro, y no sabemos dónde le han puesto.

3Y salió Pedro, y el otro discípulo, y vinieron al sepulcro.

4Y corrían los dos juntos; mas el otro discípulo corrió más presto que Pedro, y llegó primero al sepulcro.

5Y bajándose a mirar, vio los lienzos echados; mas no entró.

6Llegó luego Simón Pedro siguiéndole, y entró en el sepulcro, y vio los lienzos echados,

7Y el sudario, que había estado sobre su cabeza, no puesto con los lienzos, sino envuelto en un lugar aparte.

8Y entonces entró también el otro discípulo, que había venido primero al sepulcro, y vio, y creyó.

9Porque aun no sabían la Escritura, que era necesario que él resucitase de los muertos.

10Y volvieron los discípulos a los suyos.

11Pero María estaba fuera llorando junto al sepulcro: y estando llorando, se bajó a mirar el sepulcro;

12Y vio dos ángeles en ropas blancas que estaban sentados, el uno a la cabecera, y el otro a los pies, donde el cuerpo de Jesús había sido puesto.

13Y le dijeron: Mujer, ¿por qué lloras? Les dice: Porque se han llevado a mi Señor, y no sé dónde le han puesto.

14Y como hubo dicho esto, se volvió atrás, y vio a Jesús que estaba allí; mas no sabía que era Jesús.

15Le dice Jesús: Mujer, ¿por qué lloras? ¿a quién buscas? Ella, pensando que era el hortelano, le dice: Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto, y yo lo llevaré.

16Le dice Jesús: ¡María! Volviéndose ella, le dice: ¡Rabboni! que quiere decir, Maestro.

17Le dice Jesús: No me toques: porque aun no he subido a mi Padre: mas ve a mis hermanos, y diles: Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios.

18Fue María Magdalena dando las nuevas a los discípulos de que había visto al Señor, y que él le había dicho estas cosas.

19Y como fue tarde aquel día, el primero de la semana, y estando las puertas cerradas donde los discípulos estaban juntos por miedo de los Judíos, vino Jesús, y se puso en medio, y les dijo: Paz a vosotros.

20Y como hubo dicho esto, les mostró las manos y el costado. Y los discípulos se gozaron viendo al Señor.

21Entonces les dijo Jesús otra vez: Paz a vosotros; como me envió el Padre, así también yo os envío.

22Y como hubo dicho esto, sopló, y les dijo: Tomad el Espíritu Santo:

23A los que remitiereis los pecados, les son remitidos: a quienes los retuviereis, serán retenidos.

24Pero Tomás, uno de los doce, que se dice el Dídimo, no estaba con ellos cuando Jesús vino.

25Le dijeron pues los otros discípulos: Al Señor hemos visto. Y él les dijo: Si no viere en sus manos la señal de los clavos, y metiere mi dedo en el lugar de los clavos, y metiere mi mano en su costado, no creeré.

26Y ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro, y con ellos Tomás. Vino Jesús, las puertas cerradas, y se puso en medio, y dijo: Paz a vosotros.

27Luego dice a Tomás: Mete tu dedo aquí, y ve mis manos: y alarga acá tu mano, y métela en mi costado: y no seas incrédulo, sino fiel.

28Entonces Tomás respondió, y le dijo: ¡Señor mío, y Dios mío!

29Le dice Jesús: Porque me has visto, Tomás, creiste: bienaventurados los que no vieron y creyeron.

30Y también hizo Jesús muchas otras señales en presencia de sus discípulos, que no están escritas en este libro.

31Pero estas son escritas, para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios; y para que creyendo, tengáis vida en su nombre.

Texto bíblico: Reina-Valera 1909 de dominio público (eBible.org), en una adaptación propia al español actual, la «RV1909 adaptada». La importación está pendiente de cotejo humano completo; si ves una errata, compárala con el texto de origen.