Antiguo Testamento · Salmos

Salmo 102

Salmo 102 tiene 28 versículos. Este es el texto completo en la Reina-Valera 1909 adaptada al español actual; capítulo 102 de los 150 de Salmos.

1Oración del pobre, cuando estuviere angustiado, y delante de Jehová derramare su lamento. Jehová, oye mi oración, y venga mi clamor a ti.

2No escondas de mí tu rostro: en el día de mi angustia inclina a mí tu oído; el día que te invocare, apresúrate a responderme.

3Porque mis días se han consumido como humo; y mis huesos cual tizón están quemados.

4Mi corazón fue herido, y se secó como la hierba; por lo cual me olvidé de comer mi pan.

5Por la voz de mi gemido mis huesos se han pegado a mi carne.

6Soy semejante al pelícano del desierto; soy como el buho de las soledades.

7Velo, y soy como el pájaro solitario sobre el tejado.

8Cada día me afrentan mis enemigos; los que se enfurecen contra mí, hanse contra mí conjurado.

9Por lo que como la ceniza a manera de pan, y mi bebida mezclo con lloro,

10A causa de tu enojo y de tu ira; pues me alzaste, y me has arrojado.

11Mis días son como la sombra que se va; y heme secado como la hierba.

12Mas tú, Jehová, permanecerás para siempre, y tu memoria para generación y generación.

13Tú levantándote, tendrás misericordia de Sión; porque el tiempo de tener misericordia de ella, porque el plazo es llegado.

14Porque tus siervos aman sus piedras, y del polvo de ella tienen compasión.

15Entonces temerán las gentes el nombre de Jehová, y todos los reyes de la tierra tu gloria;

16Por cuanto Jehová habrá edificado a Sión, y en su gloria será visto;

17Habrá mirado a la oración de los solitarios, y no habrá desechado el ruego de ellos.

18Escribirse ha esto para la generación venidera: y el pueblo que se creará, alabará a JAH.

19Porque miró de lo alto de su santuario; Jehová miró de los cielos a la tierra,

20Para oir el gemido de los presos, para soltar a los sentenciados a muerte;

21Porque cuenten en Sión el nombre de Jehová, y su alabanza en Jerusalem,

22Cuando los pueblos se congregaren en uno, y los reinos, para servir a Jehová.

23El afligió mi fuerza en el camino; acortó mis días.

24Dije: Dios mío, no me cortes en el medio de mis días: por generación de generaciones son tus años.

25Tú fundaste la tierra antiguamente, y los cielos son obra de tus manos.

26Ellos perecerán, y tú permanecerás; y todos ellos como un vestido se envejecerán; como una ropa de vestir los mudarás, y serán mudados:

27Mas tú eres el mismo, y tus años no se acabarán.

28Los hijos de tus siervos habitarán, y su descendencia será afirmada delante de ti.

Texto bíblico: Reina-Valera 1909 de dominio público (eBible.org), en una adaptación propia al español actual, la «RV1909 adaptada». La importación está pendiente de cotejo humano completo; si ves una errata, compárala con el texto de origen.